El empresario mexicano Michel Domit compró en 1989 una gigantesca roca de cuarzo emergida del mar hace más de 90 millones de años. Bajo la inercia de la voracidad urbanística que asola Valle de Bravo, el inicio del proyecto consistió en rebanar la montaña poco a poco. Sin embargo, una revelación de la Pacha Mama, la madre tierra, incitó a Domit a reconciliarse con la naturaleza, frenar el descabello y replantar 200.000 árboles. Además, descubrió la meditación y, desde entonces, dice comunicarse con la montaña, todo un poderoso centro energético. Nació así El Santuario, un hotel cuya fe reside en los valores de la espiritualidad y la actitud positiva.
El hotel boutique por excelencia de Sidney este nuevo milenio respondió en su momento a la primera incursión de la cadena Starwood fuera de los dominios norteamericanos. Hoy, gestionado por la cadena india Taj Hotels Resorts and Palaces, permanece desplegado en los muelles sobre los pantanales de madera del puerto de Woolloomoolloo (pronúnciese ulumulú), y ofrece al espectador la visión de una sofisticada reutilización de uno de sus almacenes portuarios.
La Gran Muralla China, una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, auténtico prodigio de la ingenieria defensiva de todos los tiempos, tiene desde el año 2002 un nuevo balcón desde donde contemplarla. En realidad no sólo uno, sino un buen puñado de balcones en forma de villas privadas diseñadas por algunos de los mejores arquitectos asiáticos y diseminadas a lo largo de ocho kilómetros cuadrados en el grandioso escenario del valle de Shuiguan, con la gran maravilla milenaria al fondo, entre brumas.
El que posiblemente sea el hotel más lujoso de la cadena norteamericana W Hotels propone dormir en una isla privada de las Maldivas, en villas independientes construidas a modo de palafitos sobre las aguas turquesa de la laguna paradisíaca de Fesdu.
No news, no shoes. Despojarse de los zapatos y olvidarse de todo, esas son las dos primeras cosas que hace el viajero que tiene el privilegio de pasar unas vacaciones en Kunfunadhoo, una de las islas privadas que conforman las Maldivas. La finísima arena coralina permite al turista andar descalzo durante todo el día. No cuesta mucho trabajo acostumbrarse… Es más, después de pasar unos días en estas playas paradisíacas, lo que da pereza es volver a la esclavitud del calzado.
La llegada al resort ya es de por si todo un espectáculo. Desde el avión que aterriza en la ciudad vietnamita de Nha Trang, a 1.287 kilómetros de Hanoi, un equipo del complejo se encarga de coger las maletas de la cinta transportadora del aeropuerto, etiquetarlas y meterlas dentro de la furgoneta que emprende el camino hacia la playa. Sin olvidar algunos detalles de bienvenida al viajero: una toalla fría y una botella de agua mineral para combatir el jet lag.
Neveros, cascadas, peñascos, bosques interminables, horizontes estrechos y brumosos, silencio de gentes entre los murmullos del agua... En la profunda soledad de un fiordo noruego, el tiempo transcurre fértil y denso, en completa pausa. Hardangervidda se llama. Vida núbil. Vida natural. Es el segundo mayor del país y ha sido declarado por la Unesco Reserva de la Biosfera. A sus orillas nos encontramos el hotel Ullensvang, un paraíso natural para descubrir el estro armónico, o simplemente interpretarlo, como hiciera en estos salones el archirecordado autor de la suite Peer Gynt, Edvard Grieg. No se imaginan unas vacaciones tan idílicas en muchos kilómetros a la redonda.
A las afueras de Puerto Natales el arquitecto Germán del Sol levantó una arquitectura irrepetible inspirada en los galpones en los que los pastores de la Patagonia esquilan a las ovejas. El hotel Remota no es una casa, es un refugio cálido y confortable al final de una jornada de excursiones por Torres del Paine en el que todo esta hecho para conocer la auténtica Patagonia chilena -su arquitectura, sus costumbres, su gastronomía, su paisaje, sus gentes-; para vivir la experiencia única de dormir en medio del esplendor de lo remoto.
Desde que el neozelandés Edmund Hillary y el serpa indio-nepalés Tenzing Norgay conquistasen la cima del Everest el 29 de mayo de 1953, la región himalaya de Nepal recibe cada año a numerosos turistas deseosos de explorar la que es la cordillera montañosa más alta de la tierra, presidida por el Everest, con 8.848 metros de altitud. Aficionados al trekking, al rafting y a otros deportes de aventura acuden a estas remotas tierras atraídos por sus exóticos paisajes, sembrados de santuarios budistas y templos hindúes, y por misteriosas leyendas como la del Yeti, el abominable hombre de las nieves...
Playas solitarias de arena blanca y aguas azul turquesa. Fondos vírgenes para el submarinismo aficionado. Cielos pálidos de una luminosidad sin límites. Un clima benigno durante todo el año. Estos son los atractivos turísticos de Bazaruto, el archipiélago incógnito del litoral oriental mozambiqueño. Turistas europeos, sobre todo portugueses, la consideran un destino vacacional exótico y paradisíaco donde olvidarse del mundo y emprender una feliz luna de miel.