En la cuidadosa restauración se conservó la estructura medieval de la construcción y se emplearon materiales típicos de la arquitectura de la Toscana, como la piedra, la madera y el barro cocido.
Llama la atención la distribución de las cocinas de la casa, una bajo una impresionante bóveda de piedra y otra presidida por una mesa central donde se sirven las comidas en invierno, frente a la chimenea de piedra.
También se incorporaron soluciones ecológicas como los paneles solares que calientan el agua de las habitaciones y de la piscina anexa al huerto; las estufas alimentadas por madera instaladas en cada alcoba; o la bomba de calor que hace funcionar al spa.
Sólo siete suites, espaciosas y refinadas, a caballo entre la rusticidad campestre de la Toscana y el estilo colonial del mobiliario que los propietarios importaron de Indonesia, donde residieron durante años.
La piedra o el enfoscado de los muros y la viguería de madera a la vista de los rechos se repiten en cada una de ellas. Antigüedades italianas combinan con mesas de teca y lienzos impresionistas con un resultado muy elegante.
Todas ofrecen rincones para la lectura y para la contemplación del paisaje vegetal desde sus balcones, porches o ventanas. Chiesina mira a la piscina y cuenta con un jardín propio con una mesa para comer a la sombra de una pérgola. Dentro, dos habitaciones, un salón y una cocina bien equipada.
Grotta conserva los muros y suelos de piedra y se abre al exterior a través de un alargado balcón. Sassi cuenta con un agradable porche amueblado con sillones de rafia y con una chimenea de hierro para las noches más frías.
Sprone estructura su espacio en dos plantas. En la primera hay una sala de estar y una pequeña cocina, mientras que en el altillo se ubican el dormitorio y un baño adyacente.
Giardino, también en dos niveles, sorprende con una decoración ecléctica, en la que los sillones de cuero vintage y unas alegres ilustraciones combinan con cornamentas de ciervo sobre pedestal de madera. Vicario conserva la rusticidad de la piedra, la madera y el fuego encendido de su chimenea en la primera planta y pone el toque moderno en el baño de la segunda planta, con bañera engastada y globo luminoso de papel de arroz.
Los mismos propietarios se ocupan de la cocina y preparan recetas locales renovadas a partir de las hortalizas, frutas, verduras y plantas aromáticas del huerto que cultivan en la finca del castillo. Además organizan cursos de cocina participativa, cata de vinos y actividades relacionadas con la vendimia y la recogida de aceitunas para entretener a sus huéspedes.
El Castelo tiene producción propia de aceite de oliva virgen ecológico y elabora, en colaboración con el bodeguero italiano Roberto Cipresso los vinos Castello di Vicarello, a partir de las variedades Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc, y Terre di Vico, con las uvas Merlot y Sangiovese.
Castello di Vicarello
Via Vicarello, 1
Cinigiano, Grosseto, Italia
Tel. + 39 0564990718
info@vicarello.it
www.castellodivicarello.it
Habitación doble desde 390 euros (impuestos y desayunos incluidos) hasta 2.000 euros por el alquiler de la villa Chiesina.