
Construido en un tiempo récord de año y medio, el complejo cuenta con 155.000 metros cuadrados de instalaciones, que incluyen dos centros de congresos y conferencias, un amplio local para exposiciones comerciales, un muelle para 17 barcos, un centro deportivo y wellness y un hotel.
El proyecto fue concebido con la intención de ser la sede de la cumbre del G-8 de este año, pero tras el terremoto que castigó el pasado 6 de abril a la zona central de la penísula itálica, la reunión fue trasladada a L´Aquila, ciudad en la que se localizó el epicentro del seísmo.
El edificio que albergará el hotel, con 100 habitaciones, spa, piscina, restaurante y sala de reuniones en un único volúmen de perfil horizontal con balcones corridos de vidrio, pasa inadvertido entre el resto de elementos constructivos. Sobre todo si se compara con el centro de conferencias, instalado en un prisma de cristal protegido por una red metálica, literalmente suspendido sobre el mar.
Video sobre el proyecto: