
Los arquitectos Lorenzo Marqués y José Luis Pereiro convirtieron un convento del siglo XIX, que albergó durante más de 100 años a la orden de las Oblatas, en una sugerente arquitectura en la que el primitivo edificio se comunica con el anexo contemporáneo a través de un espacio acristalado con pasarelas colgadas y tubos de aire acondicionado al estilo brutalista. Los interiores repiten el binomio ...
