
Fue el primero de su Grupo Cala en abrir en el pueblecito pesquero de Las Negras, cada verano más asfaltado y cuajado sus lomas de chalés encalados mirando al mar. Si el Calagrande dio el aldabonazo con una arquitectura limpia, cortijera y escalonada, con servicios de lujo y una estética vanguardista, el Cala Chica arrancó con unas pretensiones más...