
¡Quién lo diría! Salirse de la autopista y encontrar a un paso el escondite perfecto. Sin esfuerzo, sin intrincadas rutas, sin GPS. Nada más dejar la autovía Oviedo-Santander, en el oriente asturiano del Valle de San Jorge, una pista asfaltada corre paralela hasta adentrarse en la espesura. Así se llega a este hotelito encantador y familiar, una antigua casa de labor de principios del siglo XIX, d...