
Mariano Martín y su mujer, María José Zandundo, consiguieron transformar, después de mucho esfuerzo, unas caballerizas del siglo XVIII en un hotelito de montaña de lo más acogedor, junto a la estación de esquí de Formigal y en pleno valle pirenaico de Tena. Los propietarios brindan a sus huéspedes una cordial bienvenida y orgullosos, enseñan hasta el último rincón de la casa. Nada más ...