Carretera N-330 Astún-Candanchú km 669 22880 Canfranc /Huesca (Aragón|España)
A medio camino entre Astún y Candanchú, el renovado hotel hunde sus raíces a finales del siglo XIX –aunque debe su nombre al antiguo monasterio de Santa Cristina de Somport, del siglo XI- y, desde entonces, ha acompañado la historia del alto Pirineo. Hospital-albergue de peregrinos del Camino de Santiago a su paso por el puerto de Somport, refugio de montañeros, cuartel de carabineros, testigo de la visita de Alfonso XIII a la inauguración del ferrocarril de Canfranc y, ya en estos tiempos, alojamiento de esquiadores. Así lo ha querido el empresario zaragozano Fernando Iranzo.
Arquitectura típica de piedra y pizarra, imponente edificio coronando el valle. El paisaje queda al otro lado del hotel, para ser admirado. De la mano del arquitecto Ignacio Arzubialde y el artista plástico Vicente García Plana, también reconocible en la obra del hotel La Casueña, instalaciones y estancias visten hoy nuevos ropajes, más vistosos y modernos: puntos de luz cálida, madera pulida, butaquitas y jarapas a juego, trabajo abstracto en la pared-cabecero...
Restaurante Boj, de platos imaginativos, zona fitness-spa, bar-cafetería, terraza veraniega, áreas wi-fi y guardaesquís completan la oferta. A cuatro kilómetros de las estaciones invernales de Astún y Candanchú.
individuales: 2, dobles: 48, dobles especiales: 2;
todas con
calefacción, aire acondicionado, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV Canal Plus, mesa de trabajo, caja fuerte, habitaciones no fumadores, secador de pelo
jardín, piscina climatizada, guardaesquis, salas de convenciones con capacidad para 100personas , gimnasio, sauna, salón de estar, salón de billar
bar cafetería, restaurante
algunas habitaciones adaptadas para discapacitados
Habitaciones para fumadores.
+ hoteles para fumadores
Desde octubre hasta noviembre inclusive.
David Muñoz.
Tarjetas de crédito: AE, DC, MC, V, 6000
IVA (8%) no incluido
Santa Cristina presta su nombre del antiguo monasterio de Somport, que llegó a ser uno de los tres hospitales-albergues de peregrinos más importantes de la cristiandad. Atendía a los que recorrían el Camino desde el francés valle del Aspe.
Al frente del restaurante del hotel está José María Lemos, autor de una cocina tradicional pirenaica bien entendida y con mucha imaginación a base de migas con uvas, alcachofas a la brasa con verduritas, setas y foie al aceite de trufa, ciervo en salsa de frutos rojos o paletilla de cordero asado. No faltan embutidos y quesos autóctonos ni una completa carta de vinos aragoneses.
Estación Internacional de Canfranc, inaugurada oir Alfonso XIII y a la que se puede acceder a pie desde el mismo hotel a través de un tramo del Camino de Santiago que discurre junto al río. También en el valle, el Monasterio de San Juan de la Peña, del año 920. Jaca, con su Museo Diocesano y su ciudadela. El valle del Aspe francés, conocido como el Valle del Oso por servir de refugio a los últimos ejemplares de los Pirineos. Ruta del Queso, también en Francia.
En pleno corazón del Pirineo, donde la vida es más lenta y más sana, se encuentra el Hotel Santa Cristina.
El edificio de montaña que alberga al hotel fue construido a finales del siglo XIX
para alojar a los carabineros de la aduana del paso a Francia por Somport. En 1991 se convirtió en hotel, y en 2006, tras una reforma integral que combina lo mejor de su pasado, su presente y su entorno, nace el nuevo Hotel Santa Cristina.
Un lugar pensado para todo el que quiere olvidar las prisas de la ciudad sin renunciar a las comodidades de la vida cosmopolita. Para personas exigentes que buscan la armonía con la naturaleza, la cultura, las últimas tecnologías, relajar la mente y el cuerpo y la buena mesa.
Un lugar donde disfrutar de las vistas del Pirineo, de los bosques de especies
autóctonas como el Serval del Cazador, el Arce, el Abeto y el Boj. Donde leer, mirar las estrellas, pasear hasta el mirador sobre el río Aragón. Donde relajarse tomando una copa en nuestro bar o en nuestra terraza.
Nuestro huésped puede mantenerse activo en la zona Fitness y cuidarse en el Saa con sauna, baño de vapor, bañera de hidromasaje y piscina climatizada con vistas a la montaña.
Deleitarse en el Restaurante El Boj con platos cuidadosamente elaborados con
ingredientes naturales de la zona, con buen vino y con las vistas al bosque de Boj.
Reunirse, celebrar seminarios y convenciones con profesionalidad y estilo en
nuestros salones especialmente equipados.
Descubrir la riqueza de los alrededores del hotel: esquí, senderismo, Camino de
Santiago, Parque Nacional de los Pirineos, románico, pueblos pirenaicos, excursiones al Monasterio San Juan de la Peña, ciudad monumental de Jaca, la Estación de Ferrocarril de Canfranc, deportes de aventura como rafting, descenso de cañones, caballos...
El Hotel Santa Cristina es naturaleza, arquitectura, arte, gastronomía y cuidado por el detalle.
Un lugar privilegiado para los que buscan placeres únicos.