
Todo un palacio afrancesado, convertido en monumento nacional y lugar de descanso exclusivo en Alto de Santo Amaro. Fruto de la recuperación del antiguo Palácio Valle Flôr, la suntuosidad hace acto de presencia nada más enfilar el vestíbulo, tras haber atravesado los jardines, adornados por especies subtropicales, y admirado la vistosa fachada amarilla. Dos señoriales escaleras a ambos lados aprov...