
La ocurrencia de tres hermanos viajeros cuyo concepto hospedero habla de historias y experiencias compartidas fue tomar un palacete en la frontera de Principe Real y Bairro Alto para convertirlo en un hostal juvenil y cosmopolita, hipster si se quiere. El antiguo espacio de las Juventudes Socialistas y residencia de un embajador, ahora divisa desde su posición de mirador el castillo de San Jorge y el mismo cauce del Tajo con otra perspectiva,...