
Desde 1763, la familia Pallarés regenta con amor y entrega este complejo hotelero aislado entre las montañas del prepirineo catalán, bajo los contrafuertes rocosos que lame el río Segre, a medio camino entre Lleida y Andorra. Una historia almidonada en las sábanas y escrita en las páginas de un libro -a la venta en recepción- que los identifica: Fusta de Boix (madera de boj). Joan Pallarés represe...