
Único baluarte que queda del castillo donado por Pedro I el Cruel a Fernán Pérez de Andrade, aparece entre las apretadas callejas de la ciudad y al se accede atravesando un auténtico puente levadizo, lo que ya imbuye al visitante del espíritu de tiempos más épicos. Desde su altura, el urbano paisaje de Villalba se adorna con la vista de campos de cultivo....