Calle del Conde de Romanones 6 28012 Madrid (Madrid|España)
Al mismo tiempo que la clientela entraba por primera vez por la puerta del chic&Basic Atocha, un nuevo establecimiento irrumpía en el verano de 2009 algo más arriba, en una zona de Madrid que también anda a expensas de su nuevo florecimiento. A un paso del rastro, entre tascas castizas, y rodeado de edificios levantados en el barrio de los Austrias, este antiguo almacén textil –uno de tantos de los alrededores- cobra la vida que define a los hoteles de la cadena chic&Basic.
Más llamativo a pie de calle que su hermano de la ronda de Atocha, el Mayerling exhibe a través de la cristalera un lobby que comparte mostrador de bienvenida, bancada para tomarse un café o trastear con el portátil y acceso directo a las habitaciones. Precisamente una efectista escalera divide el espacio que detrás deja para la mini-cafetería, la zona help yourself.
Moqueta gris, mostrador blanco y negro, paredes blancas, falsos techos negros, iluminación halógena direccional, iluminación de colores fluorescentes, hilo musical atmosférico, pantalla donde se proyectan vídeos día y noche… Sólo apto para el huésped urbanita.
El diseño creativo se plasma en el grafismo que dibuja y colorea los paneles y pasillos comunes. Arriba, las habitaciones lucen tanto con luz natural, en las exteriores, como al encender la artificial, momento en el que poder teñir la estancia de morado, verde o rojo eléctrico. Butacas de diseño, cabeceros rectangulares, armarios de campaña, visillos para dar ambiente, cuarto de baño reducido a un módulo de cristal…
dobles: 13, dobles especiales: 9;
todas con
calefacción, aire acondicionado, camas kingsize, acceso a internet, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV Canal Plus, radio, caja fuerte, cafetera, plancha, habitaciones no fumadores, secador de pelo
Nunca.
Renato Estévez
Sin tener que echar abajo los cimientos y fachadas de un antiguo almacén textil enclavado en pleno barrio madrileño de los Austrias, la cadena de hoteles boutique y de diseño chic&basic cambió de manera integral la apariencia del nuevo hotel, el chic&basic Mayerling. No hace falta entrar en él para conocer su look interior, visible a través de la cristalera o sugerido a través de las ventanas por los colores eléctricos que tiñen las habitaciones.