Plaza de las Cortes 7 28014 Madrid (Madrid|España)
Mucho ha llovido desde la inauguración por Alfonso XIII, en 1912, de este clásico entre los clásicos de la capital madrileña. Proyectado por el arquitecto Octavio Ferrer i Puig en el solar donde se ubicaba el palacio de los Duques de Medinacelli, frente a la fuente de Neptuno, el Museo del Prado y el actual Thyssen-Bornemisza, el Palace nació para irrumpir en Europa como su hotel más grande e imponente.
En sus primeros años de esplendor fue escenario de encendidos debates y tertulias entre Dalí, Miró, Lorca y Picasso, además de otros encuentros de alta sociedad y visitas de personalidades mundiales. Durante la Guerra Civil ejerció como hospital republicano, gracias a lo cual se conservan intactas las vidrieras de la imponente cúpula del techo que preside el vestíbulo principal. En 1997 se llevó a cabo su renovación integral, pese a lo cual mantiene vivo el lujo afrancesado de aquella "belle époque".
Cocina cantonesa, un brunch los domingos o un cóctel en su bar inglés son tres sugerentes invitaciones. Las alcobas, elegantes y equipadas al detalle, adolecen de más holgura en alguna de ellas y pueden llegar a empachar por su ambientación algo cursilona.
Descubre aquí otros hoteles de leyenda recomendados por Notodohoteles.
dobles: 417, junior suites: 32, suites: 18;
todas con
calefacción, aire acondicionado, camas kingsize, acceso a internet, linea ADSL, monitor plano de TV LCD/Plasma, TV satelite, TV Canal Plus, radio, mesa de trabajo, caja fuerte, minibar de pago, plancha, prensa diaria, habitaciones no fumadores, albornoz, secador de pelo, kit de fármacos para el jet-lag
servicio 24 horas, garaje, zona WIFI, salas de convenciones con capacidad para 500personas , gimnasio, sauna, sauna-ducha, business centre, transporte al aeropuerto
bar cafetería, restaurante
algunas habitaciones adaptadas para discapacitados
18 habitacione son para fumadores.
+ hoteles para fumadores
Nunca.
Marc Lannoy
Tarjetas de crédito: AE, DC, EC, MC, V, 6000
IVA (8%) no incluido
La elegancia y comodidad de sus estancias, así como su espléndida ubicación, en pleno centro de la ciudad.
Las alcobas resultan algo pequeñas para el precio que se paga por ellas.
Las correspondientes a los números 234, 335 y 435 ofrecen unas portentosas vistas aéreas sobre Neptuno.
A Neptuno desde algunas estancias.
En el hotel, el restaurante Asia Gallery, uno de los mejores asiáticos de la ciudad. Ambientado en la China de los años veinte. También en La Rotonda, bajo la famosa cúpula, o los domingos en el Opera Brunch.
Cocido madrileño en Lhardy, un local emblemático de la ciudad, con más de 150 años de historia. Carrera de San Jeronimo, 8. Menú más de 30 €.
Museo Thyssen-Bornemisza (P.º Prado, 8 - Tel: 913690151). Antigua colección de los Barones Thyssen que pasó a manos del patrimonio del estado. Pinturas desde los primitivos flamencos o italianos hasta el siglo XX.
Estuvimos en el hotel las noches del 20 y 21 de junio. La experiencia no ha podido ser peor: las habitaciones con muchos años encima, los televisores viejos y gastados, en el baño sólo hay champú y jabón, todo lo demás hay que pedirlo, ni siquiera en el vestíbulo hay wifi gratuita, pues todo es de pago. En cuanto al desayuno, probamos un bufé escaso, con un café de pésima calidad. A la vista de los precios medios (320 euros), es evidente que se está orientando el hotel a un público americano mochilero, a quien las alfombras y tapices de baratillo pueden impresionar pero a nosotros no.