
Agraciado por sus vistas del conjunto medieval de Capdepera, este hotelito con encanto fija sus intalaciones en una finca de 10 hectáreas cuajada de almendros, olivos y algarrobos. Una torre del siglo XV, erigida para protegerse de las invasiones berberiscas, es el origen de este conjunto de casas de labranza, muy del gusto mallorquín, sobre el que sus actuales propietarios, la familia Bonnin, inv...