Plaza de San Benito s/n 36780 A Guarda/La Guardia /Pontevedra (Galicia|España)
Fundado en 1561 por los Ozores de Sotomayor, este convento de intenciones preciosistas se localiza junto al puerto pesquero de A Guarda, a pocos kilómetros del paraje donde el Miño se vierte en el mar, entre Galicia y Portugal. Sus interiores, silentes como aconseja un cenobio de tal guisa, han sido redecorados por Isabel Tapia con aires hogareños (mamparas, cortinas, tapicería con grecas de algodón) y muy elegantes.
Delicioso en verano, el patio interior invita a respirar humedad atlántica a pesar de su escueto cuadrado. Un nuevo saloncito de lectura ha sido habilitado junto al soportal con una biblioteca que guarda entre 1.600 a 1.800 volúmenes. Junto a la recepción se ubica una talla de San Benito del siglo XVII. Pero lo más curioso del edificio es el torno en el que la monja portera atendía a los viandas y despachaba los dulces que en el convento se elaboraban. Acorde a su meritorio encanto, ya cuenta con un pequeño museo.
¿Sabías que Convento de San Benito es uno de los cenobios españoles recomendados por Notodohoteles para una clausura de lujo? Entérate aquí.
individuales: 2, dobles: 19, dobles especiales: 6, triples: 2, suites: 1;
todas con
calefacción, aire acondicionado, TV interactiva, TV satelite, radio, mesa de trabajo, caja fuerte, minibar de pago, prensa diaria, habitaciones no fumadores, secador de pelo, cosméticos para la mujer
servicio 24 horas, garaje, jardín, salón de estar
bar cafetería
Zonas habilitadas para fumadores
+ hoteles para fumadores
Del 7 al 31 de enero.
Antonia Baz Gómez
Tarjetas de crédito: AE, DC, EC, MC, V, 6000
Impuestos incluidos
La extraordinaria conservación del Convento de San Benito hace que no sólo se haya convertido en un museo sacro y de arte antiguo sino que además llegue a lucir al igual que en tiempos del siglo XVI detalles como algún torno por donde las monjas porteras despachaban los dulces elaborados en el interior del cenobio.
La atención y el detalle de la entrada al edificio, los tornos que servían al despacho de dulces en el antiguo convento.
Cuando la estancia coincide con las fiestas de la localidad, amenizadas por grupos de hard rock, es prácticamente imposible pegar un ojo.
Aquellas que no dan al exterior, más tranquilas y pizpiretas.
Inaugurado como Hotel en el año 1990 tras haber sido restaurado preservando el carácter noble de sus dependencias, en las que se respira una intensa atmósfera de paz y sosiego, sin renunciar al confort y prestaciones del más moderno complejo Hotelero.
Cabe destacar su inigualable situación geográfica en la zona costera de las Rías Bajas y en pleno corazón del "puerto pesquero" de la localidad de La Guardia, famosa por sus Castros Celtas del monte Santa Tecla y sus vistas al Estuario del río.
Con hermosas vistas al mar y a escasos minutos de las Mejores playas del Bajo Miño, quince minutos de los arenales del norte portugués y veinte de los de Baiona, hacen de este Hotel un lugar de descanso privilegiado.
Me resulta curioso ver algunas críticas en hoteles que conozco que parecen más destinadas a desprestigiar por parte de la competencia que a comentar las características del hotel. Por mi trabajo muy a menudo y me resultan difíciles de creer historias como la del no fumador o los baños en estado lamentable... la sensación es que hablamos de hoteles distintos.
Frío en los pasillos y en las habitaciones; mejor no hablar de la temperatura del baño. Es absolutamente inadmisible que no pongan en funcionamiento el sistema de climatización. La ropa de cama está absolutamente vieja y no perfectamente aseada. El baño está en un estado de conservación vergonzoso.
Réplica del hotel:
Resulta muy fácil y gratuito desacreditar un establecimiento. No vamos a darnos por aludidos, pero como tenemos derecho a contestar lo estamos ejerciendo. Estamos segurísimos de la calidad y calidez que proporcionamos a nuestros clientes que, temporada tras temporada, nos avalan. Lo único que siento en este momento es impotencia.
Antonia Baz, propietaria del hotel, en ejercicio de su derecho de réplica.
El hotel, el personal y la limpieza es de lo mejor que conozco. Cada vez voy me gusta más...
Antonia Baz Gómez, propietaria del Convento de San Benito, en uso de su derecho de réplica:
En primer lugar me gustaria informar que después de 20 años de servicio al público no necesitamos usar ningun tipo de gancho. Nuestro hotel posee distintos tipos de habitaciones, planta de fumadores y planta de no fumadores, y es lo primero que preguntamos al cliente al hacer la reserva. En lo referente al trato, esos mismos 20 años nos avalan, y me parece que nuestros clientes no se van descontentos cuando vuelven. Es más, si una persona se considera tan mal tratada no entiendo como sigue alojada durante dos días más, como fue el caso. Nuestro equipo siempre intenta hacer las estancias lo más agradable posible, pero como en todo siempre hay quien nunca está conforme con lo que recibe. Y, en este caso, la única excusa fue que la habitación olía a tabaco, lo cual tampoco es cierto: no encontraron otra.
Hotel que aporta mucho menos de lo que aparentemente ofrece. Y lo de la amabilidad en el trato es altamente cuestionable. Cuidado con el truco de la habitación de fumadores: haces la reserva y te ofrecen una habitación a 55€, pero cuando llegas te dan una que apesta a tabaco (yo creo que ni un fumador podría aguantar ese olor). Cuando se lo haces notar no pestañean. Te ofrecen otra pero, eso sí, a 65€. En absoluto se plantean mantener el precio acordado, que si es otra habitación mejor (a mi me parecieron iguales), que si ellas siempre preguntan si es fumador o no al hacer la reserva (falso en nuestro caso), que si nosotros habíamos pedido una habitación de fumador (lo cual resulta ofensivo y absurdo, para luego solicitar una de no fumador).