
El paisaje de la comarca del Matarraña invita a ensoñar con un alojamiento inusual. No un hotel con encanto. Ni un hotel rural. Otra cosa. Una pequeña ermita del siglo XIV, la de La Consolación, sirvió a la causa y hoy desde ella gravita el recorrido iniciado en una construcción de origen barroco, antigua residencia de un ermitaño, ahora sede del núcleo central del hotel....
