
Toda una institución a este lado del mapa. El nombre del longevo hotel y el de su visionario impulsor, nada menos que Josep Mercader. Fue a principios de los años sesenta cuando Mercader inauguró el negocio con tesitura de motel de paso hacía las calas de la Costa Brava. Años más tarde, una vez que la buena providencia tuvo a bien el feliz encuentro entre dos cabezas pensantes, el por entonces bot...


La telefonía móvil llegó a este hotel antes que a ningún otro en España, y eso que sus cimientos soportan nada menos que seis siglos de historia. Otros indicios de modernidad -grifería Grohe en los baños, barras calefactoras para las toallas, tapas de madera- han adaptado a esa señorial hacienda andaluza a las necesidades del viajero actual, y sin embargo, no ha prescindido de los detalles arquite...


Enclaustrado en el circo de montañas que configura el macizo del Posets-Maladeta, bajo la silueta nevada del pico Perdiguero, el Hospital de Benasque ejerce de anfitrión pirenaico desde los albores del siglo XII. Aquí recalaban los peregrinos en su trekking compostelano y aquí purgan hoy su estrés urbano los temporeros del turismo invernal, amén de unos cuantos aficionados al esquí nórdico, al amo...

Entre macizos florales y arboledas, un sendero intrincado de montaña conduce a este hotelito rural con encanto construido en piedra, madera, barro y cubierta de teja roja, al estilo del resto de las casas de la aldea. Un hórreo, las cuadras y los invernaderos lo acompañan en medio de un jardín con portentosas vistas sobre la muralla grisácea de los Picos de Europa. Carlos Bueno lo gestiona con agu...

Arquitectura cortijera ubicada sobre un pitón rocoso sembrado de pinos en una ladera en medio de la sierra, a 25 kilómetros del pueblo de Cazorla y en una zona conocida como Sacejo. A 1.400 metros de altitud y orientado, en gran parte, hacia el sur fue utilizado, durante años, por los cazadores. Las alcobas visten paredes en tonos marfil y mobiliario tintado de color verde y teja. Algu...

Es sabido que durante la Edad Media los monasterios no sólo fueron los guardianes del saber, sino también del sabor. Ya hacia el 928 consta una donación del conde Álvaro y Savita al monasterio de San Clodio, situado en las laderas gallegas del Avia, que incluía, entre otros bienes, algunas viñas traídas del Rhín para el nacimiento del ribeiro. El espacio concedido a la acogida, en sintonía con lo ...
